La sanción del decreto N° 969/2024 marca un avance hacia el federalismo real en Argentina, promoviendo autonomía y transparencia en la relación entre la Nación y las provincias, y alejando a las jurisdicciones de la dependencia política.
Desde la Fundación Despertando al Atlas subrayamos la importancia de la reciente sanción del decreto N° 969/2024 (30-10-2024), que establece el "Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas". Esta medida, que pasó casi desapercibida, representa un hito hacia un federalismo real en Argentina y se dirige a revertir el unitarismo de facto, que no ha beneficiado a los ciudadanos, sino a los feudos políticos consolidados en detrimento de las autonomías provinciales.
Durante años, el poder centralizado en el Estado Nacional no ha buscado un proyecto inclusivo ni equitativo. En su lugar, se consolidó un esquema de dependencia de las provincias hacia la Nación mediante la distribución discrecional de fondos, tanto a través del sistema de coparticipación como, principalmente, mediante los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Estos recursos no fueron otorgados en función de una visión de desarrollo, sino de la conveniencia de asegurar el respaldo político de ciertos gobernantes.
Este modelo de clientelismo estructural ha tenido consecuencias profundas: la ciudadanía quedó relegada, subordinada a un sistema que incentiva la fidelidad política antes que el crecimiento económico y social. Los legisladores, especialmente los senadores de estas provincias, se convirtieron en piezas clave para consolidar el esquema de poder, votando en sintonía con las agendas del gobierno nacional en función de la promesa de fondos futuros. En lugar de ser defensores de la autonomía de sus provincias, la representatividad del Senado se desvirtuó, operando como un garante de la distribución política de recursos.
El régimen de extinción de obligaciones propone un cambio fundamental, estableciendo acuerdos y compensaciones que permiten una administración más equitativa y transparente de las cuentas entre el Estado Nacional y las provincias. En lugar de una relación de favores políticos, se opta por saldar deudas y créditos mutuos, promoviendo una dinámica en la que las provincias ya no estén subordinadas a la discrecionalidad del poder central.
Aspectos centrales del Régimen de Extinción de Obligaciones:
- Descentralización y Autonomía Real: Las provincias podrán gestionar sus deudas y créditos con el Estado Nacional con transparencia, dejando de lado la necesidad de alineación política para acceder a fondos.
- Saneamiento de las Cuentas Públicas: Al extinguir obligaciones recíprocas, se elimina el sistema de deudas acumuladas que ha perpetuado el clientelismo, permitiendo que cada provincia desarrolle un modelo de crecimiento autónomo.
- Instancia de Negociación: En caso de diferencias entre lo declarado por las provincias y lo reconocido por el Estado Nacional, se establece un plazo de 90 días para negociar una solución. Esta medida previene la judicialización del conflicto, que solo agudiza el sometimiento económico.
- Suspensión de Litigios: Durante el proceso de negociación, se suspenden las acciones legales, garantizando una resolución pacífica y lógica a los conflictos.
- Régimen de Cancelación Equitativa: Se permitirá a las provincias utilizar el Régimen de Coparticipación Federal para cancelar saldos a favor del Estado Nacional, promoviendo un equilibrio entre jurisdicciones sin comprometer su autonomía.
Desde la Fundación Despertando al Atlas, se enfatiza que este decreto marca el inicio de un camino hacia el federalismo renovado, donde los ciudadanos sean los protagonistas, dejando atrás un modelo de dependencia que solo ha favorecido a las élites políticas, en detrimento de sus derechos y necesidades. Esta medida, entonces, se perfila no solo como una herramienta de justicia económica, sino como un paso fundamental hacia una Argentina más justa y verdaderamente federal.